FACULTAD DE CIENCIAS DE LA EDUCACIÓN
PROGRAMA DE FILOSOFÍA E HISTORIA
TECNOLOGÍAS DE INFORMACIÓN
GRUPO 46
JOSE
LUIS CARLOS URREGO PRIETO
1061322074
CRÍTICA SOBRE LA DIDÁCTICA DE LA
3.3.1
LECTURA Y ANÁLISIS DE TEXTOS FILOSÓFICOS
“La
lectura de textos filosóficos es la herramienta por excelencia para la
formación del estudiante que desarrolla sus competencias en el filosofar.
Podría presentarse como máxima: ningún ejercicio filosófico desligado de los
filósofos. Esto, por supuesto, no se refiere a una repetición de las tesis de
los filósofos, sino a un contacto reflexivo y formativo con la tradición.
Quizás en campos del conocimiento como la química o el álgebra la historia de
los pensadores no sea indispensable,
pero en Filosofía trabajar con los filósofos es un acto de maduración y
perfeccionamiento de nuestro propio filosofar.”1
Es muy buena la
manera de cómo interpretar los textos de filosofía, ya que mediante esa
propuesta de lineamientos se puede llegar al corazón del texto: ¿Qué dice el
autor? ¿Cómo lo dice? ¿Qué quiere decir?
¿Qué es lo que no dice el filósofo? ¿Por qué y para qué lo dice? ¿Dónde, en qué
circunstancia lo dice? Estas preguntas
ayudan mucho a una fácil y segura compresión de las lecturas que nos dan los
filósofos.
El dilema
principal no radica ahí, puesto que el método es bueno, pero la población para
aplicarlo no es la indicada, es una población que le da pereza leer un texto, y
más de algún tema que hable de filosofía, es una población donde la falta de
interés sobre los problemas y que estos conlleven un proceso de “solución”
arduo no está entre los proyectos personales; estos hombres y mujeres buscan
una solución siempre superflua y fácil a las respuestas de las preguntas que
plantea la filosofía.
Cuando tratamos de
que un estudiante escriba, esto no le dedica el tiempo necesario, presenta
excusas pueriles y que no conducen a un acto de verdad. Además preguntando a
muchos estudiantes de colegio distrital, apuntan que la filosofía –cito- “No sirve para la vida” “es algo basura para
el futuro” “Es aburridora, no me enseña nada”2 Podemos decir que
muchas veces el profesor recae en una monotonía de hablar de la misma forma,
del mismo tema y con la misma metodología año tras año, semestre tras semestre,
ya que el problema recae en el tipo de sociedad: nunca sociedad estudiantil que
no se pone en un punto frete al docente, muestra su criticidad frente a la
clase, y cuando eso ocurre el profesor se queda sin conque argumentar los
puntos de vista, cayendo en un mal uso de su tarea docente de instruir a sus
estudiantes por un camino donde de las bases necesarias de su pensamiento
filosófico.
El maestro en esta
situación sólo es alguien que rellena un espacio académico que no da frutos, y
que sus estudiantes no se atraen al pensamiento profundo por el ejemplo dado de
su docente.
Éste cuando se
siente cuestionado no sabe cómo responder, puede entrar en dos situaciones: La
primera consiste en un auto cuestiona miento de sí mismo y de su forma de clase,
la segunda, entra en un cascaron donde no le importa la opinión del estudiante,
tratando de que no influya es sus temáticas ya establecidas, haciendo caso
omiso a las posturas críticas y sin que el estudiante no desarrolle su
capacidad de influir en la clase, o por lo menos, en la manera como se
desarrolla.
Esto no es algo
que yo invente de una situación, es en verdad contextos en lo que me he
involucrado, viviendo estas situaciones desde el campo como estudiante de
median y universidad, y además de las experiencias e investigaciones que
recientemente hago frente a esta problemática.
Bibliografía:
1.
Guía 14,
ministerio de Educación, Página 107
2.
Etapa de
investigación en el Colegio de secundaria.
