martes, 1 de abril de 2014

CRÍTICA SOBRE LA DIDÁCTICA DE LA FILOSOFIA

UNIVERSIDAD LA GRAN COLOMBIA
FACULTAD DE CIENCIAS DE LA EDUCACIÓN
PROGRAMA DE FILOSOFÍA E HISTORIA
TECNOLOGÍAS DE INFORMACIÓN
GRUPO 46
JOSE  LUIS CARLOS URREGO PRIETO
1061322074

CRÍTICA SOBRE LA DIDÁCTICA DE LA 

3.3.1 LECTURA Y ANÁLISIS DE TEXTOS FILOSÓFICOS
“La lectura de textos filosóficos es la herramienta por excelencia para la formación del estudiante que desarrolla sus competencias en el filosofar. Podría presentarse como máxima: ningún ejercicio filosófico desligado de los filósofos. Esto, por supuesto, no se refiere a una repetición de las tesis de los filósofos, sino a un contacto reflexivo y formativo con la tradición. Quizás en campos del conocimiento como la química o el álgebra la historia de los pensadores no sea indispensable,  pero en Filosofía trabajar con los filósofos es un acto de maduración y perfeccionamiento de nuestro propio filosofar.”1

Es muy buena la manera de cómo interpretar los textos de filosofía, ya que mediante esa propuesta de lineamientos se puede llegar al corazón del texto: ¿Qué dice el autor?  ¿Cómo lo dice? ¿Qué quiere decir? ¿Qué es lo que no dice el filósofo? ¿Por qué y para qué lo dice? ¿Dónde, en qué circunstancia lo dice?  Estas preguntas ayudan mucho a una fácil y segura compresión de las lecturas que nos dan los filósofos.
El dilema principal no radica ahí, puesto que el método es bueno, pero la población para aplicarlo no es la indicada, es una población que le da pereza leer un texto, y más de algún tema que hable de filosofía, es una población donde la falta de interés sobre los problemas y que estos conlleven un proceso de “solución” arduo no está entre los proyectos personales; estos hombres y mujeres buscan una solución siempre superflua y fácil a las respuestas de las preguntas que plantea la filosofía.
Cuando tratamos de que un estudiante escriba, esto no le dedica el tiempo necesario, presenta excusas pueriles y que no conducen a un acto de verdad. Además preguntando a muchos estudiantes de colegio distrital, apuntan que la filosofía –cito- “No sirve para la vida” “es algo basura para el futuro” “Es aburridora, no me enseña nada”2  Podemos decir que muchas veces el profesor recae en una monotonía de hablar de la misma forma, del mismo tema y con la misma metodología año tras año, semestre tras semestre, ya que el problema recae en el tipo de sociedad: nunca sociedad estudiantil que no se pone en un punto frete al docente, muestra su criticidad frente a la clase, y cuando eso ocurre el profesor se queda sin conque argumentar los puntos de vista, cayendo en un mal uso de su tarea docente de instruir a sus estudiantes por un camino donde de las bases necesarias de su pensamiento filosófico.
El maestro en esta situación sólo es alguien que rellena un espacio académico que no da frutos, y que sus estudiantes no se atraen al pensamiento profundo por el ejemplo dado de su docente.
Éste cuando se siente cuestionado no sabe cómo responder, puede entrar en dos situaciones: La primera consiste en un auto cuestiona miento de sí mismo y de su forma de clase, la segunda, entra en un cascaron donde no le importa la opinión del estudiante, tratando de que no influya es sus temáticas ya establecidas, haciendo caso omiso a las posturas críticas y sin que el estudiante no desarrolle su capacidad de influir en la clase, o por lo menos, en la manera como se desarrolla.
Esto no es algo que yo invente de una situación, es en verdad contextos en lo que me he involucrado, viviendo estas situaciones desde el campo como estudiante de median y universidad, y además de las experiencias e investigaciones que recientemente hago frente a esta problemática.









Bibliografía:
1.        Guía 14, ministerio de Educación, Página 107
2.        Etapa de investigación en el Colegio de secundaria.